HockeyInstitucional

El cielo se quedó sin estrellas

aleman c

Alemán ganó la última estrella que le faltaba bordar a su escudo: un equipo formidable se dejó la Liga Nacional y entró en la historia grande del deporte mendocino. 

Para empezar quiero aclarar que yo no nací en este club, por eso considero que tengo la objetividad necesaria para referirme al tema. Más emotivo, quizás, sea el relato de alguno de estos pibes que lloran allá abajo, fundidos en un abrazo interminable sobre la carpeta. Son pibes, algo que me gusta destacar. Pibes que estudian, que trabajan, que sienten. Nacieron en las entrañas de la institución, se criaron ahí, corriendo en las canchas y matando el tiempo en los prados alguna tarde perdida de verano. Muchos decidieron practicar hockey, en esa inmensidad de cancha que por entonces era de polvo de ladrillo. Jugaron desde chicos, y más allá de los resultados, empezaron a forjar amistades inolvidables. El deporte era una excusa, seguro que imaginaban algún día llegar a primera, claro, pero era algo que veían lejano. Pero el tiempo corre para todos y estos pibes crecieron. Se toparon con sus miedos, esos que abundan cuando la adolescencia te desborda los huesos, y también con el desafío de empezar a superar las categorías formativas. Así comenzó a gestarse este grupo, apoyados por la mística que gestaron los Caicedo, los Pouget, los Ponce, los García o los Redini (por citar algunos apellidos ilustres) y que fue apoyada por el paulatino crecimiento institucional. Y llegó el primer torneo, demostrándose a ellos mismos que Andino y su vitrina no era algo utópico. Pasó el primer festejo local, y el segundo y el tercero y el ochocientos mil. Una vuelta olímpica como resultado del laburo que hacen todos, ese trabajo invisible e incansable que es una caricia al ego y una pauta que demuestra el camino a seguir. Pero estos pibes también son humanos, y como todo ser, quieren superarse. Por eso ganar en Mendoza ya era algo cansino, y no por desmerecer el hockey de estos lares del mapa, sino porque el equipo nos (mal)acostumbró a los títulos. Por eso era casi obligatorio ir por un logro a nivel país, algo que sonaba imposible cuando Alemán era goleado en cada Liga Nacional. Hasta hoy. Hasta este torneo memorable, y único e histórico que quedará grabado en la retina para siempre. Sobretodo por como se dio el trayecto del certamen. La derrota en el debut ante Vistalba y otra vez los fantasmas. De nuevo el interrogante de qué pasa en el plano argentino. Y a eso sumále que en la segunda fecha unos cordobesitos te vacunan de entrada, y uno, que está en la tribuna, le da la sensación que es la misma historia de siempre. Pero no. Ahí van estos pibes a dar vuelta la historia para golear 9 a 3 y después meterse con el empate ante Uni en las semis. Con el fixture y el destino del duro Jockey. Con ese tal Tomy no sé cuánto que dicen en la previa que la rompe y juega en los Leoncitos. Y sí, nos vacuna dos veces, pero no le alcanza porque Ojeda empata de corto para ir a los penales, y Sedano se vuelve enorme para alcanzar la final. Hasta ahí estaba bien. Ya era mucho. Pero el guión cinematográfico dio el último guiño: Vistalba, el clásico de toda la vida, esperando para dirimir al primer campeón mendocino de este torneo. Y otra vez Ojeda de corto, y ese goleador interminable que es Coria para aumentar la ventaja y el moño de Payueta decretando un tremendo 3 a 0 y desatar la locura interminable. De estos pibes, recibidos de adultos y convertidos en héroes. De esa familia que salta la baranda y se mete a la cancha a fundirse en un sólo abrazo. Y la vuelta olímpica que arranca, y las lágrimas que se escapan. Hay emoción contenida, muchos años de sacrificio detrás. Los flashes inmortalizan el momento, aunque quizás no haga falta, porque el logro está ahí, inoculado en cada corazón.

Ésto, que queda chico en palabras, ésto que quizás no entre ni en un texto de un millón de caractéres. Ésto es el club Alemán, señores. No traten de entenderlo.

4 comentarios en “El cielo se quedó sin estrellas

  1. Ahh me olvidaba…aguante la inter viejo!!! desde el añorado Linter, pasando por el Manteca goleador hasta el loco Tulio, que somos mucho más que un par de conos pal entrenamiento de la primera, somos el aguante!!! ni olvido ni perdón, vistalba la tenés adentrooo campeón de escritorio…

  2. !Y vos sos otro de los grandes Bichi! Gracias por aportar al reconocimiento de los forjadores del Hockey del Club Alemán, entre otras actividades también considero que Jorge Miguel le dedicó mucho tiempo y sabiduría al Club en general, sobre todo en salud y disciplina deportiva. Sin querer desmerecer ni olvidarme de nadie, gracias M. Caicedo por tu voluntad y amor incondicional que tenés hacia el hockey de tu Club (y refugio). Gracias a vos también M. Inzirilo, por el destacado presente (y difícil pasado) en el Club y por intentar contarle a la gente qué se siente al ser parte o interpretar semejante alegría colectiva. Y como bien decís, todo se debe a un largo proceso y esfuerzo de muchas personas, algunas más influyentes que otras, pero con un deseo profundo de que el deporte crezca, por más amateur que sea. Crecer junto al deporte es una experiencia de vida tan rica de la que pocos pueden gozar, y si sumamos la suerte de hacer amigos y crecer con ellos durante, todo se potencia de tal forma que al obtener logros, esos momentos son inolvidables. Como no se puede olvidar el trayecto del deportista. Mucha razón tenés al reconocer lo costoso que es sostener la actividad mientras dejamos la niñez atrás y comenzamos a palpar la vida con las mil dificultades y preocupaciones que suelen aparecer, más aún en una sociedad que, para mí, la cultura del deporte es escasa. Quiero agradecer también a las familias que siempre alimentaron al Club e hicieron posible su permanencia y, valga la redundancia, al querido B° Alimentación de dónde viene la gran mayoría de sus integrantes, siendo que directa o indirectamente hoy continúan enriqueciéndolo. Pido a la vez que no se olvide a esa historia del Club, incluso a los que ya no están para ver sus triunfos y tanto querían a la entidad. Por eso considero no se deben olvidar, flamantes campeones, del origen, de dónde vienen ustedes o cómo llegaron al Club, que a muchos el deporte los rescató y les generó el vínculo de amistad del que hoy disfrutan. Porque yo no me olvido muchachos y creo tener algo de derecho a opinar y reconocer la trayectoria del Hockey Sobre Césped del Club Alemán, que al principio era un hockey sobre chipica y tierra que si se embarraba la cancha la bocha no rodaba. Aunque sí rodó el tiempo y el Club sumó terreno para darle más forma al hockey y tener cancha propia y más real, hecha de un viejo y quizá ya no tan querido polvo de ladrillo. Para allí mismo, tras muchos años, colocar la tan ansiada y costosa carpeta de césped sintético, sobre la cual se puso mucho empeño para desparramar quizá la mejor arena que pudiera tener una cancha en Mendoza. Y junto a la evolución del hockey en toda la provincia, pudieron evolucionar sus deportistas e ilusiones de hacer historia. Una historia que hoy estoy orgulloso de ver crecer, la del Hockey Sobre Césped del Club Alemán de Mendoza, y de sus protagonistas. Así que gracias gente, chicos y grandes.
    ¡¡¡Y felicitaciones!!! Que ésta gloria sólo sea el comienzo de muchas más. A seguir entrenando y luchando cada bocha como la última, que lo mejor está por venir. Y ¡que no decaiga!, diría un hermano del club, vamo’ arriba carajo y ¡¡¡alemán huevo!!!…apolillando en un zanjooon…!!!

  3. Esto comenzó con un grande. Jorge Miguel de muy abajo. Cabe destacarlo porque hizo mucho para que el club llegue a lo que hoy es. Bichi

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