Hockey

Gran Hermano

Detrás de este nuevo título hay un grupo de amigos que se mata adentro de la cancha y se respalda afuera. Las claves del bicampeón.

Es tarde para ser Domingo. Muy tarde. Afuera, el silencio empieza a apagar las luces de la ciudad. Adentro, el quincho del club revienta con los estridentes de cumbia. El plantel baila al ritmo de Márama y se sumerge en una fiesta interminable. Están todos. Saltan, bailan, se abrazan y brindan. Una y otra vez, los vasos se llenan para celebrar un nuevo logro de la institución. Los vasos y la copa, esa que nuevamente descansa en las vitrinas del Barrio Alimentación. Pero detrás de tanto flash, hay un grupo que volvió a dar la cara en un torneo local. Una camada de amigos que es contemporánea de las mieles del éxito del club. Son distintas generaciones en cuánto al DNI. Está la vieja escuela. Los grandes. Esos que guían y marcan el rumbo del barco. Los García, los Redini, los Ponce. La generación más añeja del plantel, la que comenzó a gestar estás páginas doradas y que hoy disfruta, ya sin tanta euforia, una nueva corona. Pero también están los otros. Un grupo de lujo del club, que viene pisando fuerte y si bien no son veteranos, juegan con el aplomo de sus años en primera. La seguridad de Sedano, la solvencia del Chapa, la templancia de Lucentini, el dribbling de Ponce y los goles de ese tridente de oro que es Leo Coria, Changa Valencia y Rosa Rodríguez. Ellos vienen luchando duro para que el club este en este gran momento. Y también están los pibes. La sangre joven. Esa cantera inagotable que son las inferiores, y que sigue dando resultados deluxe. Arrancando por el Mago Coria, pibe consolidado, pasando por el mariscal López, la seguridad de Moyano, ese doble cinco estrellas que es Lucho Coria y Carli Nicito, la clase de Gudiño, la seguridad de Córdoba más los que vienen pisando fuerte como Ratita Rodríguez, Nico Caicedo, el Perro Clement,  Mauro Arata o Andrés Payueta. Todos bajo el mando de otro hijo pródigo del club: Mariano Caicedo, quién sigue sumando estrellas a su curriculum de DT.

Párrafo aparte para la categoría Intemerida, la Gloriosa. Esa banda desfachatada que le aporta el humor al profesionalismo con el que se trabaja día a día. Sin dudas, que también son parte importante de este galardón.

Ese equipo temible que se ve adentro, es una banda incontrolable afuera. Se palpa en cualquier asado. Y si bien es una fija, como pasa en todos los planteles,  que hay ciertas afinidades de unos con otros, cuando rueda la bocha demuestran ser hermanos. Gran hermano.

 

Un comentario en “Gran Hermano

  1. Que lujo esta nota !, orgullosa de este grupo humano y profesional y no nos olvidemos de las familias, importante para cualquier logro. Sigue siendo la base del éxito el tridente conformado por la familia, los amigos y el esfuerzo.
    GRANDE CAMPEONES !FELICITACIONES !!!!!

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