Hockey

Todo eso que es cierto

aleman c

A veces pienso que este equipo de hockey de Alemán es una ficción. Me recuerda, en ese pensamiento pasajero, a The Truman show, una peli un tanto berreta que protagoniza Jim Carrey. El film es un reality ideado para un tipo que no sabe que lo están digitando en forma permanente, en un mundo que le inoculan de una realidad que no existe.

Alemán parece eso: un equipo con fondo de cartón, inhumano, al que un escritor barato le guiona la vida deportiva pensando que así tendrá mejor impacto en la gente. Unos pibes que se consiguieron en un casting de dos mangos, que viven por la zona, que encima son amigos entre sí y, que de paso, juegan a lo mismo. Ya que estamos, con un técnico que los conoce de toda la vida y que quiere al club más que a los suyos.

Hasta ahí, un summún de la fantochada, monitoreado por un director bizarro que decide agregarle campeonatos a una historia invendible.  Al principio, un torneito de verano, después (¿por qué no?) un certamen local, un exceso de confianza con alguna final del año y la patinada final con eso de la Liga Nacional. Como si la gente fuese tonta, y se coma este verso de un equipo invencible, que sale en todos los diarios, que gana el torneo que juega y que inmortaliza los momentos inolvidables.

Leí  por ahí que mañana juega de nuevo el torneo más importante del país, ese que le ganó a su clásico en la final de la última edición, y ya me pareció una tomada de pelo. Me cuesta comerme el verso de meterle tres a tu derby en el partido más importante de la historia del hockey de Mendoza y ser el mejor de Argentina.

Pienso en el final de la película, donde Truman se da cuenta de todo ese mundo ficticio del que es protagonista. Me acuerdo del director del reality pidiéndole que se quede habitando esa mentira. Se me viene a la mente al propio Jim Carrey decidiendo salir del mundo irreal que le montaron para enfrentarse a la realidad que le ocultaron durante toda su vida y temo correr la misma suerte, eso de enterarme de lo que no quiero saber.

Vuelvo a trazar la comparación barata con este equipo de Alemán, que gana todo lo que juega, que sonríe en todas las fotos y me inunda la satisfacción de comprobar que ésto sí es verdad. Que los pibes viven por la zona, son amigos, juegan a lo mismo y son los mejores del país, algo que defenderán a partir de mañana. Quizás, en la muestra más fiel que me termine de comprobar que no son una ficción.

  

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